{"id":1436,"date":"2021-07-16T14:12:00","date_gmt":"2021-07-16T19:12:00","guid":{"rendered":"https:\/\/francbalanta.com\/blog\/?p=1436"},"modified":"2022-04-19T12:32:30","modified_gmt":"2022-04-19T17:32:30","slug":"alguien-que-te-quiera-con-todas-tus-heridas-raphael-bob-waksberg","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/francbalanta.com\/blog\/literatura\/cuento\/alguien-que-te-quiera-con-todas-tus-heridas-raphael-bob-waksberg\/","title":{"rendered":"Alguien que te quiera con todas tus heridas &#8211; Raphael Bob-Waksberg"},"content":{"rendered":"\n<h2 class=\"has-text-align-left wp-block-heading\">Pr\u00f3logo<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">Hay una tendencia hacia un tipo de refinado pesimismo que abarca buena parte del \u00e1nimo colectivo. O eso parece sugerir la proliferaci\u00f3n de libros, series y pel\u00edculas que analizan los dilemas existenciales desde la melancol\u00eda dolorosa. Por supuesto, no es un tema reciente ni mucho menos novedoso: ya Gustave Flaubert comentaba en 1851 que \u00abla tristeza es mejor compa\u00f1era que la alegr\u00eda forzada\u00bb. Pero en la actualidad, esa notoria reflexi\u00f3n sobre el sufrimiento privado alcanza una nueva dimensi\u00f3n y quiz\u00e1s un lustre art\u00edstico desconocido. La tristeza se celebra, no se esconde. Y eso tiene sus implicaciones.<\/p>\n\n\n\n<p>Algo semejante debi\u00f3 pensar el escritor y showrunner Raphael Bob-Waksberg (creador del ya ic\u00f3nico BoJack Horseman) cuando comenz\u00f3 a recopilar los relatos de su libro Alguien que te quiera con todas tus heridas. Cada una de las historias es un recorrido por el dolor emocional mo\u00ad\u00adderno, que adem\u00e1s Bob-Waksberg mezcla con una dosis de humor sard\u00f3nico. El resultado es una compilaci\u00f3n rica y variada de cuentos que abarcan lo que es, sin duda, un tr\u00e1nsito entre la juventud y la adultez, las grietas de la sen\u00ad\u00adsibilidad art\u00edstica y, tambi\u00e9n, el agobio de la indivi\u00ad\u00addua\u00ad\u00adlidad contempor\u00e1nea. Todo bajo la notoria concepci\u00f3n del bien y el mal como hechos volubles de la naturaleza humana.<\/p>\n\n\n\n<p>Bob-Waksberg no es fil\u00f3sofo ni pretende serlo. De he\u00ad\u00adcho, Alguien que te quiera con todas tus heridas tiene todo el ritmo singular de un experimento narrativo que en ocasio\u00ad\u00adnes tiene puntos m\u00e1s bajos y otros de extraordinaria belleza. Entre ambas cosas, esta mezcla de poemas, cuentos y fra\u00ad\u00adgmentos de ensayos que el escritor recopil\u00f3 durante a\u00f1os \u2014y que una d\u00e9cada atr\u00e1s casi fueron el imprevisible obse\u00ad\u00adquio a una mujer\u2014 es algo m\u00e1s que una mirada al mundo intelectual de un hombre con cientos de referencias dis\u00ad\u00adtintas. Es un desgarrador di\u00e1logo interno, pero tambi\u00e9n una gran reflexi\u00f3n burlona sobre una \u00e9poca obsesionada con la visibilidad que a la vez intenta evitar mirar su pro\u00ad\u00adpio sufrimiento demasiado de cerca. Con la misma ternura rota y afligida de la maravillosa serie animada de Netflix, Alguien que te quiera con todas tus heridas es un recorrido por todo tipo de lugares imaginarios que el escritor une bajo un \u00fanico cariz: \u00abBusco en el dolor algo m\u00e1s profundo que la belleza. Tambi\u00e9n el dolor tiene sus matices de pura rebeld\u00eda\u00bb escribe, y es esa l\u00ednea la que traza una hoja de ruta a trav\u00e9s de todos los escenarios que Bob-Waksberg imagina para elaborar una percepci\u00f3n profunda sobre la vida, el futuro y su propia mente ca\u00f3tica.<\/p>\n\n\n\n<p>En el libro hay mucho humor, algo que se agradece en mitad de los largos mon\u00f3logos existencialistas de los personajes, que meditan sobre sus desgracias, esperanzas y terrores desde una mezcla afortunada entre la ciencia ficci\u00f3n y la realidad descarnada. Para Bob-Waksberg es de enorme importancia que el paisaje surrealista de su imaginaci\u00f3n se entrelace con una percepci\u00f3n extravagante de la realidad. Hay algo conmovedor en la forma en que el escritor dota de sensibilidad a discusiones sobre el es\u00ad\u00adpacio profundo, primeras citas curiosas y postales atem\u00ad\u00adporales, un recurso que Bob-Waksberg, veterano en la reflexi\u00f3n sobre el existencialismo silencioso, utiliza para brindar tridimensionalidad a su grupo de afligidos perso\u00ad\u00adnajes. Una y otra vez, el escritor describe situaciones en apariencia cotidianas, entremezcladas con lo absurdo o lo directamente ca\u00f3tico. Al final, cada cuento tiene una con\u00ad\u00adclusi\u00f3n de puro asombro o una deliciosa b\u00fasqueda de un sentido alternativo al obvio.<\/p>\n\n\n\n<p>Como libro debut, Alguien que te quiera con todas tus heridas tiene el gozoso sentido de la experimentaci\u00f3n de un texto que naci\u00f3 sin otro objetivo que armar un mapa de piezas sueltas que reflejen su trayecto intelectual. En cada relato hay pistas sutiles sobre la forma que en Bob-Waksberg analiza el dolor, el miedo y el sufrimiento. Hay muy poca vanidad en este recorrido a veces accidentado por escenas reales y dimensiones destartaladas, unidas am\u00ad\u00adbas por un v\u00ednculo de pura sensibilidad. Desde descrip\u00ad\u00adciones detalladas de citas con todo el aire de una imagen televisiva est\u00e1tica hasta las narraciones formidables de latas que contienen una interminable colecci\u00f3n de ser\u00ad\u00adpientes, el libro se sostiene sobre la imposibilidad. Lo hace, adem\u00e1s, con una elegancia que el escritor utiliza para elaborar quiz\u00e1s varios de los nudos m\u00e1s desconcer\u00ad\u00adtantes de su historia.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero, por supuesto, el c\u00ednico y pesimista creador de uno de los personajes emblem\u00e1ticos de la nueva corriente del existencialismo televisivo tiene mucho m\u00e1s que mostrar como narrador que sorprendentes arcos narrativos. El libro tiene la singular capacidad de subvertir la tensi\u00f3n interna de cada relato y lo hace por la insistencia de Bob-Waksberg de encontrar significado en cierto aire on\u00edrico. \u00abEs guapo, encantador y todo lo que dec\u00eda ser en la web\u00bb comienza el libro. Se trata del mon\u00f3logo interno de una mujer que acude a una cita a ciegas, luego de varias experiencias desagradables. Sentada a la mesa, la mujer sonr\u00ede y trata de no recordar todas las anteriores ocasiones en que alguien le obsequi\u00f3 una lata que, al abrirla, hizo saltar por los aires una serpiente con resorte. Espera, \u00bfqu\u00e9? se pregunta el narrador, y de pronto todo el argu\u00ad\u00admento se entrecruza con una misteriosa combinaci\u00f3n de esa imagen instant\u00e1nea \u2014todas las veces en que soport\u00f3 el sobresalto amargo de una lata con una desagradable sorpresa en su interior\u2014 y el m\u00e1s mundano asunto de no permitirse otra relaci\u00f3n fallida. Para Bob-Waksberg contar una historia no es un hilo \u00fanico de hechos: es tambi\u00e9n la fant\u00e1stica capacidad del relato para ir y venir a trav\u00e9s de las expectativas, los lugares oscuros y m\u00e1s bri\u00ad\u00adllantes de lo que desea contar. Y en Alguien que te quiera con todas tus heridas hay mucho de esa b\u00fasqueda pertinaz del significado oculto. Vulnerables, fr\u00e1giles, feos y casi siempre desagradables, los personajes del escritor toman el rostro de la cotidianidad con una profundidad casi dolorosa.<\/p>\n\n\n\n<p>El autor despliega una razonada percepci\u00f3n sobre lo moderno y tambi\u00e9n su inutilidad. No en vano, buena parte de los personajes pasan mucho tiempo en un an\u00e1lisis ir\u00f3nico de su vida, en mitad de angustias e inseguridades entre la autoconciencia y la indulgencia. Se burlan de s\u00ed mismos, se asombran por el tiempo que transcurre a su alrededor como un largo ciclo interminable. Pero tambi\u00e9n hay una ag\u00f3nica necesidad de brindar sentido al amor, la pena y la tragedia m\u00ednima. Entre tantas cosas, Bob-Waksberg trata de encontrar un equilibrio entre todas sus peque\u00f1as grietas y dolores invisibles.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo mejor de este libro es su frescura y rebeld\u00eda: su autor no busca congraciarse con nadie y a lo largo de dieciocho historias deja bastante claro que tiene la confianza sufi\u00ad\u00adciente en su tono y manera de narrar como para tomar verdaderos riesgos narrativos. Hay mon\u00f3logos intensos seguidos de cuentos muy cortos que luego se unen entre s\u00ed para elaborar una imagen enga\u00f1osa sobre lo que somos, pero, sobre todo, la forma en que nuestra sociedad consumista y obsesionada con su arrogante petulancia se mira como objeto del deseo.<\/p>\n\n\n\n<p>Claro est\u00e1, Bob-Waksberg es un gran c\u00ednico y no deja de recordarlo. En \u00abhistorias cortas\u00bb enumera todos los clich\u00e9s y trampas de las relaciones actuales en cort\u00edsimos aforismos dignos de Twitter. Despu\u00e9s, el escritor dedica tiempo y buen pulso a narrar \u00abrituales matrimoniales\u00bb. Hay perros parlanchines, repugnantes descripciones y mi\u00ad\u00adradas cuidadosas a comportamientos amato\u00ad\u00adrios en universos alternativos. Pero, al final, este libro es un gran recorrido por la sensibilidad contempor\u00e1nea, enlazada con los temas favoritos de Bob-Waksberg y tambi\u00e9n con la ternura de su empat\u00eda emocional. Porque este autor que disfruta de los juegos de palabras esca\u00ad\u00adto\u00ad\u00adl\u00f3gicos o que se burla de la fealdad de personajes es tambi\u00e9n un gran rom\u00e1ntico. Entre el inter\u00e9s emocional y un humor retorcido, Alguien que te quiera con todas tus heridas se obsesiona por lo marginal, lo desagradable y lo grotesco, pero tambi\u00e9n lo que habita en la esperanza luminosa de lo simple. La combinaci\u00f3n hace de este libro inclasificable un recorrido intelectual entre el sufrimiento invisible y algo m\u00e1s humano. Un improbable equilibrio que Bob-Waksberg logra con una misteriosa sensibilidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Aglaia Berlutti<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pr\u00f3logo Hay una tendencia hacia un tipo de refinado pesimismo que abarca buena parte del \u00e1nimo colectivo. O eso parece sugerir la proliferaci\u00f3n de libros, series y pel\u00edculas que analizan los dilemas existenciales desde la melancol\u00eda dolorosa. 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